¿Por qué creemos que es una farsa de juicio?

Porque todos los procesados ya fueron sentenciados como dirigentes del PCP por “autoría mediata”, en todos los hechos de la guerra del 1980 a 1992 en el MEGAPROCESO del año 2006.

Además, sus autores ya fueron investigados, procesados y sentenciados en 1998 y están presos cumpliendo draconianas condenas. Y en el transcurso de las audiencias se ha demostrado que el lamentable suceso de la Calle Tarata de 1992, no fue nunca planificado ni autorizado por nivel alguno de dirección del PCP. El Caso 346-2013 (Tarata/Tráfico) es un juicio altamente simbólico porque busca escarmentar, y punitivista porque extiende a todos los procesados la pena de cadena perpetua, incluso a los que hace 5 años ya cumplieron sus condenas de 25 años.

¿De qué sirve otro juicio nuevo?

La fiscalía ha buscado imputar, sin éxito alguno, nuevos cargos como el de narcotráfico, de esta manera se desprestigia y niega el carácter político de la guerra interna; además se estaría aplicando retroactivamente el delito de lesa humanidad inexistente en el tiempo concreto de los hechos.

Este uso del derecho de forma "ejemplarizadora" es cuestionable. Más aún si estás prácticas de juzgamiento van a servir de modelo para contener la protesta que se viene llevando a cabo en diversas partes del país contra las medidas de ajuste económico que aplican desde el ejecutivo.